Hoy es mi primera propuesta para el círculo dulce de Whole Kitchen. Hacía mucho tiempo que quería participar porque soy una admiradora de su revista, con sus recetas y maravillosas fotos, de hecho, desde este verano estuve esperando a que retomaran sus actividad, y es ahora cuando empieza la nueva temporada. Me gusta la idea de compartir recetas y siempre que puedo participo en algún reto porque me divierte y conozco muchos blogs y recetas fantásticas gracias a ellos.
Aquí todos hacemos la misma receta, pero cada uno la adapta a sus gustos, a su manera y su interpretación. Es genial ver cómo una misma receta da tanto juego y se puede hacer de diferentes maneras. Espero comenzar bien con esta receta que estreno: la dobos torte.
Esta tarta según nos cuentan, es de origen húngaro, y su característica principal es que son 6 capas de bizcocho recubiertas con crema de mantequilla de chocolate y la parte de arriba con caramelo.
Seguramente la habréis visto en alguna pastelería a la que hayáis ido, yo recuerdo alguna en Barcelona, pero ni siquiera sabía su nombre.
Es gracias a esta tarta que se conoce la crema de mantequilla, que tan rica está. Esta crema que hacemos es una swiss merengue buttercream con chocolate. La receta original tiene crema de mantequilla de chocolate negro y la última capa de bizcocho va recubierta con caramelo.
Estuve dándole vueltas a la tarta durante unos días para ver cómo hacerla a mi manera. Como somos dos en casa y no podía hacer una grande decidí hacer la mitad de la receta en versión mini.
Pensé que la opción del chocolate blanco podía ser buena, original y así cambio de sabor, aunque sigue siendo chocolateeeeeee.
Tenía por casa una tableta de chocolate negro con caramelo ( que le hubiera ido perfecto, pero sólo quedaba media) y una de chocolate blanco con trocitos de fresa crujiente.
Este chocolate lo descubrí gracias a mi amiga Maca en su blog, cuando hizo los Magnum de chocolate a la fresa, por diossss, aún me acuerdo, qué pintaza tenían hija mía!!!! y me entró la curiosidad por ese chocolate. El día que fui a Lidl y lo encontré, al llegar a casa no pude evitar abrir la tableta y darle un bocado...y esa fue mi perdición. Hasta ahora la he tenido escondida por la cocina, pero el otro día mi chico buscaba chocolate y me vio comiendo un trocito.
La conversación fue así:
- ¿qué comes? ¿chocolate?
- sí, pero es blanco, a ti no te gusta que te empalaga...
Y me dijo que quería un trocito para probar. ¡Ya la hemos liado! La probó, y claro, le encantó. Oh no! ¡estamos perdidos! escondí la tableta para hacer la tarta, que si no no me llegaba...y sólo me ha sobrado un mini trocito...
Os puedo asegurar que el efecto es de infarto: chocolate blanco y fresa crujiente. Cuando he montado la crema y he rechupeteado la pala he dicho: ¡buah qué malo está! lo típico vamos...jajaja
La masa del bizcocho es muy esponjosa y de sabor muy suave, y el contraste que le aporta la crema, tan brillante, dulce y crujiente es muy bueno. Vamos, que en cuanto la vea le hinca el diente seguro!
Os dejo con la receta: ( para un molde redondo de 20 cm)
Bizcocho:
6 huevos con las yemas y claras separadas
160 gr de azúcar
150 gr de harina
1 cucharadita de pasta de vainilla
1 pizca de sal
Para hacer el bizcocho lo primero es montar las claras con una pizca de sal formando picos. Sabréis que están cuando haga picos duros y al darle la vuela al cuenco no se cae.
Mezclamos las yemas con el azúcar y la vainilla hasta formar una crema y vamos añadiendo la harina tamizada poco a poco hasta integrarlo todo. Una vez listo le añadimos las claras montadas y mezclamos con movimientos envolventes, despacio para no bajarlas. Os quedará muy esponjoso, como una mousse. Yo he cogido la bandeja del horno, le he puesto papel de horno y he extendido la crema por toda la bandeja, dejando una capa fina e igual repartida por todos los lados. He horneado 10 minutos a 180º C. Lo dejamos enfriar fuera de la bandeja, despegamos el papel y cortamos los 6 círculos a la medida elegida, con un cortapastas, un molde, lo que tengáis a mano.
Preparamos la crema de mantequilla de chocolate:
250 gr de chocolate
4 claras de huevo
220 gr de azúcar
375 gr de mantequilla
Derretimos el chocolate al baño maría o al microondas en fracciones de 30 segundos y reservamos en un cuenco aparte.
En un cazo ponemos a fuego lento las claras con el azúcar y removemos. Debemos estar pendientes de que el azúcar se funde con las claras sin que se cocinen las claras. Lo notaremos cuando al tocar la crema no notemos grumos de azúcar.
La ponemos a montar con las varillas a punto de nieve. Tendréis un merengue. Una vez montado añadimos la mantequilla a trocitos integrando bien con las varillas. Hay que batir mucho esta crema porque al principio parece que corta pero a los cinco minutos veréis como espesa, crece y brilla. Si la queréis probar, no debéis notar en exceso el sabor de la manetquilla. Debe ser un sabor a mantequilla muy suave. Cuando estéis en este paso añadimos el chocolate deshecho y batimos hasta acabar la crema. Ya la tenemos para rellenar.
Vamos colocando las capas una por una: bizcocho, crema, bizcocho, crema...así hasta acabar con la tapa de bizcocho. Recubrimos por fuera con la crema y dejamos enfriar en la nevera para que se endurezca. Decoramos como queramos y ya tenemos casi lista nuestra Dobos Torte.
¡Acordaos de la crema de caramelo!
150 gr de azúcar
45 ml de agua
120 ml de nata líquida
60 gr de mantequilla
En un cazo mezclamos el azúcar y el agua a fuego lento para hacer el caramelo. Cuando esté dorado, lo retiramos del fuego, añadimos la mantequilla y la nata, mezclamos y lo ponemos al fuego de nuevo hasta que formemos la crema. La capa de caramelo la podéis poner por encima de la última capa de bizccocho a modo de decoración o como se os antoje.
No es una receta difícil pero es laboriosa por los pasos que hay que seguir. Si os fijáis la masa del bizcocho es casi como un brazo de gitano si lo hacéis como yo y en diez minutos lo tenéis. La crema tiene un poco más de complejidad por lo de pillarle el punto a la crema pero en cuanto os ponéis os parecerá más sencillo de lo que parece. Y la salsa es opcional, aunque la original la lleva, siempre podéis hacerla a vuestra manera, unas avellanas caramelizadas con toffee como en mi tarta de chocolate y ron con avellanas caramelizadas, pistachos, nueces garrapiñadas...o simplemente la salsa por encima rebosando por la tarta...
Hasta hoy la receta dulce, os espero en la próxima y que disfrutéis cocinando siempre!!
Besotes,




































