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viernes, 25 de octubre de 2013

Dobos Torte

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de octubre nos invita a preparar Dobos Torte.

Hoy es mi primera propuesta para el círculo dulce de Whole Kitchen. Hacía mucho tiempo que quería participar porque soy una admiradora de su revista, con sus recetas y maravillosas fotos, de hecho, desde este verano estuve esperando a que retomaran sus actividad, y es ahora cuando empieza la nueva temporada. Me gusta la idea de compartir recetas y siempre que puedo participo en algún reto porque me divierte y conozco muchos blogs y recetas fantásticas gracias a ellos.

Aquí todos hacemos la misma receta, pero cada uno la adapta a sus gustos, a su manera y su interpretación. Es genial ver cómo una misma receta da tanto juego y se puede hacer de diferentes maneras. Espero comenzar bien con esta receta que estreno: la dobos torte.




Esta tarta según nos cuentan, es de origen húngaro, y su característica principal es que son 6 capas de bizcocho recubiertas con crema de mantequilla de chocolate y la parte de arriba con caramelo.
Seguramente la habréis visto en alguna pastelería a la que hayáis ido, yo recuerdo alguna en Barcelona, pero ni siquiera sabía su nombre.

Es gracias a esta tarta que se conoce la crema de mantequilla, que tan rica está. Esta crema que hacemos es una swiss merengue buttercream con chocolate. La receta original tiene crema de mantequilla de chocolate negro y la última capa de bizcocho va recubierta con caramelo.

Estuve dándole vueltas a la tarta durante unos días para ver cómo hacerla a mi manera. Como somos dos en casa y no podía hacer una grande decidí hacer la mitad de la receta en versión mini.
Pensé que la opción del chocolate blanco podía ser buena, original y así cambio de sabor, aunque sigue siendo chocolateeeeeee.

Tenía por casa una tableta de chocolate negro con caramelo ( que le hubiera ido perfecto, pero sólo quedaba media) y una de chocolate blanco con trocitos de fresa crujiente.

Este chocolate lo descubrí gracias a mi amiga Maca en su blog, cuando hizo los Magnum de chocolate a la fresa, por diossss, aún me acuerdo, qué pintaza tenían hija mía!!!! y me entró la curiosidad por ese chocolate. El día que fui a Lidl y lo encontré, al llegar a casa no pude evitar abrir la tableta y darle un bocado...y esa fue mi perdición. Hasta ahora la he tenido escondida por la cocina, pero el otro día mi chico buscaba chocolate y me vio comiendo un trocito.

La conversación fue así:
- ¿qué comes? ¿chocolate?
- sí, pero es blanco, a ti no te gusta que te empalaga...
Y me dijo que quería un trocito para probar. ¡Ya la hemos liado! La probó, y claro, le encantó. Oh no! ¡estamos perdidos! escondí la tableta para hacer la tarta, que si no no me llegaba...y sólo me ha sobrado un mini trocito...



Os puedo asegurar que el efecto es de infarto: chocolate blanco y fresa crujiente. Cuando he montado la crema y he rechupeteado la pala he dicho: ¡buah qué malo está! lo típico vamos...jajaja
La masa del bizcocho es muy esponjosa y de sabor muy suave, y el contraste que le aporta la crema, tan brillante, dulce y crujiente es muy bueno. Vamos, que en cuanto la vea le hinca el diente seguro!

Os dejo con la receta: ( para un molde redondo de 20 cm)

Bizcocho:

6 huevos con las yemas y claras separadas
160 gr de azúcar
150 gr de harina
1 cucharadita de pasta de vainilla
1 pizca de sal

Para hacer el bizcocho lo primero es montar las claras con una pizca de sal formando picos. Sabréis que están cuando haga picos duros y al darle la vuela al cuenco no se cae.
Mezclamos las yemas con el azúcar y la vainilla hasta formar una crema y vamos añadiendo la harina tamizada poco a poco hasta integrarlo todo. Una vez listo le añadimos las claras montadas y mezclamos con movimientos envolventes, despacio para no bajarlas. Os quedará muy esponjoso, como una mousse. Yo he cogido la bandeja del horno, le he puesto papel de horno y he extendido la crema por toda la bandeja, dejando una capa fina e igual repartida por todos los lados. He horneado 10 minutos a 180º C. Lo dejamos enfriar fuera de la bandeja, despegamos el papel y cortamos los 6 círculos a la medida elegida, con un cortapastas, un molde, lo que tengáis a mano.

Preparamos la crema de mantequilla de chocolate:

250 gr de chocolate
4 claras de huevo
220 gr de azúcar
375 gr de mantequilla

Derretimos el chocolate al baño maría o al microondas en fracciones de 30 segundos y reservamos en un cuenco aparte.
En un cazo ponemos a fuego lento las claras con el azúcar y removemos. Debemos estar pendientes de que el azúcar se funde con las claras sin que se cocinen las claras. Lo notaremos cuando al tocar la crema no notemos grumos de azúcar.
La ponemos a montar con las varillas a punto de nieve. Tendréis un merengue. Una vez montado añadimos la mantequilla a trocitos integrando bien con las varillas. Hay que batir mucho esta crema porque al principio parece que corta pero a los cinco minutos veréis como espesa, crece y brilla. Si la queréis probar, no debéis notar en exceso el sabor de la manetquilla. Debe ser un sabor a mantequilla muy suave. Cuando estéis en este paso añadimos el chocolate deshecho y batimos hasta acabar la crema. Ya la tenemos para rellenar.

Vamos colocando las capas una por una: bizcocho, crema, bizcocho, crema...así hasta acabar con la tapa de bizcocho. Recubrimos por fuera con la crema y dejamos enfriar en la nevera para que se endurezca. Decoramos como queramos y ya tenemos casi lista nuestra Dobos Torte.

¡Acordaos de la crema de caramelo!

150 gr de azúcar
45 ml de agua
120 ml de nata líquida
60 gr de mantequilla

En un cazo mezclamos el azúcar y el agua a fuego lento para hacer el caramelo. Cuando esté dorado, lo retiramos del fuego, añadimos la mantequilla y la nata, mezclamos y lo ponemos al fuego de nuevo hasta que formemos la crema. La capa de caramelo la podéis poner por encima de la última capa de bizccocho a modo de decoración o como se os antoje.




No es una receta difícil pero es laboriosa por los pasos que hay que seguir. Si os fijáis la masa del bizcocho es casi como un brazo de gitano si lo hacéis como yo y en diez minutos lo tenéis. La crema tiene un poco más de complejidad por lo de pillarle el punto a la crema pero en cuanto os ponéis os parecerá más sencillo de lo que parece. Y la salsa es opcional, aunque la original la lleva, siempre podéis hacerla a vuestra manera, unas avellanas caramelizadas con toffee como en mi tarta de chocolate y ron con avellanas caramelizadas, pistachos, nueces garrapiñadas...o simplemente la salsa por encima rebosando por la tarta...




Hasta hoy la receta dulce, os espero en la próxima y que disfrutéis cocinando siempre!!

Besotes,








sábado, 5 de octubre de 2013

Tarta de chocolate, ron y avellanas caramelizadas

Esta entrada es especial. Hoy es sábado y en principio no tocaba entrada hasta la semana que viene pero el otro día me vino a la cabeza el concurso que Mara en su blog estaba haciendo, en el que quería participar y por mi loca cabeza me di cuenta de que el día límite era hoy. Le dije que participaría si me daba tiempo, así que aquí estoy! Septiembre: tu mejor receta y fotografía.

Y menuda receta os traigo... no es una receta de tarta de chocolate con avellanas cualquiera no, es LA RECETA! madre mía...me he quedado sin palabras al probarla, muy sencilla de hacer y exquisita, digna de cualquier pastelería de nivel ( jaja! qué modesta estoy hoy, no?) Será que el chocolate se me ha subido a la cabeza!!


No en serio, es que está de muerte, juzgad vosotros por las fotos, el chocolate intenso, el ron que lo hace jugoso, junto con las avellanas caramelizadas, que crujen cuando muerdes el primer bocado..mmmmm...indescriptible, sólo os puedo decir: probadla!

Vamos con los ingredientes:

Dos huevos
60 gr de azúcar
100 gr de chocolate negro
75 gr de mantequilla derretida
8 g de harina
50 gr de avellanas tostadas en polvo
1 cucharada de ron
Pizca de sal

Para decorar usaremos chocolate deshecho, avellanas caramelizadas y toffee.

Para caramelizar las avellanas:

60 gr de azúcar
Un puñado de avellanas tostadas

Para el toffee:

Caramelos de toffee cortados a trocitos.

Qué recuerdos de niñez estos caramelos. Me recuerdan cuando era pequeña y mi padre traía siempre estos caramelos, unas chuches, un día a la semana, un premio, un día especial... esos caramelos que chupabas y se te quedaban pegados, con ese sabor dulce, cremoso, suave...como a dulce de leche...


Primero como siempre, precalentamos nuestro horno a 180º C.
En el cuenco de la batidora ponemos las yemas de huevo junto con el azúcar y batimos bien para integrarlos y formar una crema, de color claro.
Añadimos el chocolate deshecho al microondas o al baño maría y mezclamos. Añadimos la harina, las avellanas molidas, el ron y la mantequilla deshecha y lo integramos todo. Con cuidado y despacio.

Mientrastanto podemos montar las claras a punto de nieve con nuestra batidora de varillas. Una vez montadas las vamos integrando a nuestra masa con cuidado con una lengua pastelera con movimientos envolventes para evitar que no se nos baje demasiado la mezcla.

Este pastel no lleva levadura, por lo que no subirá en nuestro horno y la jugosidad y suavidad la conseguiremos con las claras a punto de nieve.
Lo introducimos en un molde cuadrado de unos 15 cm durante veinticinco minutos o media hora, dependiendo de vuestro horno, ya sabéis. Para ver si está hecho, podemos pinchar con un palillo y si sale limpio, ya está hecho.

Una vez listo, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar en el molde. Una vez frío lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Yo lo envuelvo en film a veces hasta en caliente, porque así conserva más la jugosidad y quedan concentrados los sabores. Siempre a temperatura ambiente.

Una vez frío, sólo nos queda decorar a nuestra manera. Derretimos chocolate y vertemos por encima...mucho chocolate por encima...


Para caramelizar las avellanas, ponemos el azúcar en un cazo y lo ponemos a fuego suave, removiendo con unas varillas para evitar que se pegue hasta conseguir un color tostado, y no se noten los grumos de azúcar. debe quedar líquido, sin grumos y tostadito, pero con cuidado de que no se os queme.
Pinchamos las avellanas en unos palillos y vamos metiéndolas en el cazo, dando vueltas hasta cubrirlas, sacudimos el exceso y ponemos a secar en un papel de horno.

Las colocamos en encima de nuestra tarta. Una a una. Fijáos qué contraste con el chocolate negro.



¿Queréis un trocito?



Con esta receta os dejo hasta la semana que viene, que paséis un dulce fin de semana!


Besos,






P.D: Os dejo el enlace del concurso por si le queréis echar un vistazo, además el blog de Mara es muy chulo, hace unas recetas de muerte, con unas fotos increíbles y ella es majísima!! os encantará su blog!


sábado, 14 de septiembre de 2013

Cupcakes de lima y limón

Hoy os quiero hablar de los básicos. He preparado unos cuantos kits básicos para haceros más fácil y disfrutar de la repostería. A lo largo de estas semanas os iré hablando de lo que es esencial para hacer unos buenos cupcakes, qué materiales necesitáis, dónde los podéis comprar, cómo hacer uno básico y a partir de éste adaptarlo a nuestros gustos, investigar y crear nuestra propia receta. Y lo mismo con las tartas de pisos, con la decoración en fondant y lo que se me vaya ocurriendo o me vayáis comentando.

Me gustaría hacer un listado de lo imprescindible, para todos aquellos que estáis empezando y no sabéis por dónde tirar, para los que ya estáis inmersos en ello y aún tenéis algunos problemillas y para los que no habéis empezado os animéis a ello.

Así si algún día alguien tiene una duda los tendrá disponibles para consultar. En el apartado de Los básicos podréis encontrar todo este materiel que espero, os sirva de ayuda. Y si no, cualquier cosita, ya sabéis que siempre me podéis consultar.

Hoy a partir de la receta básica de cupcakes os traigo éstos bien jugosos y fresquitos, para rematar el verano, antes de que lleguemos al otoño, haga frío y sólo nos apetezcan cosas calientes. 

Cupcakes de lima y limón con Frosting de Mascarpone y lima:
( receta base de Boutique of Baking, Peggy Porschen)




Los ingredientes para 12 unidades:

200 gr de mantequilla
200 gr de azúcar
200 gr de harina
1 cucharadita de levadura
4 huevos
Pizca de sal
Ralladura de un limón y dos limas
¿Os fijáis que no varían las proporciones de un básico? le añadimos el aroma jugando con las ralladuras y utilizamos sal para potenciar aún más el sabor. 

Proceso:

Ponemos la mantequilla con el azúcar, la sal y las ralladuras en nuestro bol de la batidora y con las varillas batimos hasta que se forme una crema y todos los ingredientes queden integrados.
Añadimos los huevos uno a uno semibatidos despacio. Añadimos el primero, esperamos a que integre, añadimos el segundo e integramos, y así sucesivamente.
Tamizamos la harina con la levadura y añadimos la mitad a la masa bajando a velocidad mínima la batidora. Así lograremos una masa suave y esponjosa, nada compacta. Una vez integrada añadimos el resto y batimos poco a poco. 
Rellenamos nuestras cápsulas en el molde hasta tres cuartas partes y metemos al horno unos 20 minutos a 175º C.

Mientras preparamos un almíbar para que queden aún más jugosas:
150 ml de zumo de lima y limón
150 gr de azúcar
Los mezclamos en un cazo y lo ponemos a hervir hasta que hierva y se haya disuelto el azúcar. retiramos y dejamos entibiar mientras se hornean nuestros cupcakes.

Una vez listos, sacamos del horno, dejamos reposar cinco minutos en el molde y con cuidado de no quemarnos los dejamos en una rejilla para enfriar por completo. Mientras aún están calientes pinchamos con un palillo varias veces nuestro cupcake y con cuidado le vertemos el almíbar. Generosamente.

¿Vamos con el frosting? Así mientras enfrían os dará tiempo a refrigerarlo un poquito y que coja cuerpo.

250 gr de queso mascarpone
200 gr de mantequilla
400 gr de icing sugar
Ralladura de limón y dos limas 
Zumo de lima

En nuestra batidora ponemos la mantequilla junto con el icing sugar tamizado y las ralladuras. Batimos hasta que se integren los ingredientes y la mantequilla se vuelva blanca. Añadimos el mascarpone y seguimos batiendo. Una vez veamos que está lista le añadimos un chorrito de zumo de lima, al gusto, para que se note el sabor, batimos y dejamos enfriar en la nevera hasta el momento de rellenar nuestros cupcakes.

El resultado es fresco al paladar, aromas cítricos y sabor envolvente. Nada empalagoso. Especial. Diferente. Muy aromático. Delicioso. Jugoso.
Se me acaban las palabras y no podría describirlo. Sólo probadlos. Os encantará hacerlos y os encantará comerlos.

Si no os gusta la lima poned sólo limones. Si queréis cambiar, con naranja también quedan de vicio. Cualquier combinación es perfecta para esta base. Probad, probad y probad!!

Un beso,















martes, 20 de agosto de 2013

Tarta de café y frutos secos al licor de café ( placer adulto)

Hacer una tarta en verano a 32º C es un suplicio. Si no tienes más remedio te pones el aire acondicionado a tope y tira que te vas, pero si no tienes, como es mi caso, puedes acabar desmayada de un patatús. Y con esta tarta sudé la gota gorda y nunca mejor dicho!


El domingo fue el cumpleaños de mi suegra y quisimos hacerle una cena para celebrarlo. Así que el sábado nos fuimos en busca y captura de algún manjar suculento. Ya lo tenía todo pensado, una cena con carne a la brasa ( aprovechando que refresca por la noche, es fácil, rico y mancha poco...jeje), unas papas arrugás ( que me encanta Canarias...aaaaay!!!) y de postre la tarta de cumpleaños sorpresa. Aaaah! y de paso le ponemos unas guirnaldas para decorar la mesa y quede mona la terraza. Sólo me faltaba la receta y pensar en la decoración del pastel. 
Como a mi suegra le gustan los animales (tiene no sé cuántos canarios, un jilguero, una carolina, una galga loca como una cabra y ha tenido hasta una iguana) pensé en hacerle una tarta temática del mundo animal en fondant. El sábado haciendo pruebas preparé el bizcocho para dejar enfriar. 
Domingo, doce de la mañana, 32º C. Preparé el buttercream dispuesta a rellenar la tarta.
Con el calor que hacía en mi casa se deshacía la crema. La tuve que poner en la nevera a enfriar un poco, pero no demasiado porque si no después se quedaba dura la mantequilla...

Rellena que rellena, cubre que cubre...la crema que se va deshaciendo a cada capa. Mete en nevera. Saca de nevera. Cubre de nuevo...se deshace..madre mía qué rollo...qué fea, no me gusta...tapa otra vez...nevera...




Al final como veis la mejor opción fue desistir del fondant, ya que me hubiera quedado un churro deshecho. La cubrí un par de veces, una lisa, otra a rallas, otra con puntitos que se deshacían cuando hacía el siguiente...al final opté por dejarla con efecto un poco rústico marcando la espátula, y cremoso por arriba porque no se podía hacer más. Y me gustó el resultado, después de lo que costó como para que no. 

Pues preparada con mi tarta una vez fría para la sesión de fotos, nubarrones, truenos...una tormenta de verano!! sí, de esas que duran diez minutos y te pones caladito hasta las pestañas!
Así que la luz en las fotos salió como salió...buscando rincones por toda la casa y la tarta en la mano...y se acabaron las guirnaldas!!!!!
Menos mal que después se abrió más tarde y pudimos disfrutar de la cena tranquilos en la terraza y sin lluvia. La cena fue un éxito total, todo salió muy rico y la tarta está para chuparse los dedos de rica!!
La bautizo como la tarta suplicio!! jaja


Os dejo con la receta:

Bizcocho de café:

225 gr de mantequilla
225 gr de azúcar moreno
210 gr de harina
4 huevos 
20 gr de levadura
100 gr de frutos secos picados: avellanas, nueves y almendras sin sal.
5 cucharadas de café. Usé una cápsula de Nespresso con sabor a caramelo que le da un aroma y sabor dulce con el azúcar moreno.

Precalentamos nuestro horno a 170º C antes de comenzar. (Ponemos nuestro aire acondicionado o ventilador en la cocina a tope!). En nuestra batidora ponemos el azúcar con la mantequilla y batimos hasta que queden integrados. Añadimos los huevos uno a uno batiendo bien. Tamizamos la harina con la levadura y añadimos la mitad de la mezcla a nuestra masa batiendo suave. Añadimos la mitad del café. Volvemos a añadir la harina y acabamos con el café. En el último momento añadimos los frutos secos picados, removemos bien con una espátula y vertemos en nuestro molde.
Lo dejaremos en el horno hasta que veamos que está pinchando con un palillo, aprox. una hora.
Dejaremos enfriarlo en una rejilla y envolvemos con film hasta el día siguiente.

Buttercream de merengue suizo al licor de café:

250 gr de azúcar
4 claras de huevo
250 gr de mantequilla
Licor de café al gusto. Si es artesano mejor. (En mi caso es una botella que hizo mi suegra en casa)

Ponemos en un cazo al baño maría las claras y el azúcar y removemos para que se disuelva el azúcar. Lo notaréis cuando al tocarlo con los dedos ( con mucho cuidado) no notéis los granos del azúcar y tenga apariencia de almíbar.
Lo vertemos en nuestra batidora de varillas y batimos a punto de nieve para hacer el merengue. Una vez hecho añadimos la mantequilla y batimos de nuevo, unos diez minutos, hasta que veais que se forma una crema suave y brillante. El último paso es el más divertido: añadirle el licor al gusto. Yo creo que le puse una cucharada, pero no os sabría decir, fui probando, probando...jajaja

! Consejo: Si no la váis a consumir al momento metedla en la nevera para que no se os deshaga con el calor. 

Yo corté el bizcocho en tres capas, bañé con más licor de café (jijijiji) y rellené y cubrí con la crema. Después lo puse en la nevera hasta quince minutos antes de servirlo. Lástima que no tenga foto del corte porque ya era de noche y no salían bien las fotos.

Ayer aún quedaba un mini trocito y está más bueno que incluso el primer día porque se le notan más los sabores y el licor... Una tarta no apta para niños...sólo para adultos!!! 
y para altas horas de la noche...

Os animo a probarla, eso sí, yo tardaré en cocinar una tarta de éstas hasta que no refresque un poco!!

Besos,











domingo, 4 de agosto de 2013

Un paseo por las nubes

Hola!
como os prometí aquí os traigo mi tercera entrega del reto: ¡nubes!
Ha sido un reto de los grandes ya que me he puesto a experimentar con algo que no conocía: la crema de nubes o marshmallow fluff de fresa y el buttercream de merengue italiano. ¡Con termómetro y todo!

Hacía unos meses que vi unos botes de crema en una tienda y me llamaron la atención porque no había oído hablar de ella y compré dos: uno de vainilla y otro de fresa. El otro día tras la vuelta de vacaciones me puse a ordenar y limpiar la cocina, y allí entre trasto y trasto aparecieron los dos botes. Y caducaban ya!!! Oooh! los tenía tan bien guardados que ni me acordé de ellos! tanta era la emoción al comprarlos que al guardarlos en casa ni me acordé de usarlos...


Lo sé, no tengo remedio...veo algo raro y lo compro...aún no tengo la receta pero lo compro...por si acaso...y entre vacaciones y obras ahí se quedaron los pobres botes muertos de la risa...
Pero hoy ha sido el día. O eso, o los acababa tirando, y no, no está la cosa para tirar!

Os tengo que reconocer que al probar la crema sola me pareció empalagosa, pero la mezcla con el merengue sin mantequilla está tremenda! cuando he acabado de montarla me he comido dos cucharadas de golpe!
y me he dicho, para ya, que te embalas, que llevas mucho tiempo sin cocinar y se te va la mano!!

Para mí ha sido como un paseo por las nubes....tal cual...suave, cremoso, dulce, ligero, sedoso, bonito a la vista...

Y doblemente contenta y emocionada: hoy he probado el buttercream de merengue italiano. El que se hace con almíbar caliente con las claras montadas a punto de nieve. He de reconocer que me daba mucho respeto utilizar el almíbar en caliente pero al hacerlo, me salió a la primera y la textura que tiene no se parece a nada de lo que he probado antes...merengue? sí gracias!

Por un lado tiene su complejidad, ahora entiendo porqué el almíbar debe caer en forma de hilo y no tocar las varillas. Hubo un momento en que se tocaron y aquello empezó a enredarse en las varillas y a dar vueltas y vueltas como el algodón de azúcar! ni se os ocurra hacerlo de golpe, siempre en hilo pero tampoco muy lento, porque si no se enfría y no se mezcla!
El sabor del almíbar me recordó a mi infancia cuando iba a las ferias y me comía las típicas manzanas de caramelo...mmm
Y mezclado con las nubes, pues eso, un paseo por las nubes! jaja


Os dejo con la receta, modificada del libro, para 8 cupcakes:

Para la masa:

60 gr de mantequilla
110 gr de azúcar
2 huevos pequeños
90 gr de harina
20 gr de cacao en polvo
1 cucharadita de levadura
60 ml de leche entera
Media cucharadita de extracto de vainilla

Buttercream de merengue italiano:

2 claras
90 gr de azúcar
50 ml de agua
2 o 3 cucharadas de crema de nubes


Comenzamos batiendo el azúcar con la mantequilla hasta que se integren.
Añadimos los huevos uno a uno mezclando bien.
Tamizamos la harina junto con la levadura y el cacao y se la añadimos a la masa batiendo muy lentamente.
Añadimos la leche junto con la vainilla como último paso y ya tenemos lista la masa.
La colocamos en nuestras cápsulas dentro del molde y al horno! unos 20 minutos a 180 grados (recordad precalentarlo antes)
Una vez listas las sacamos, dejamos reposar cinco minutos en el molde y pasamos a enfriar a una rejilla.

Si queréis se pueden rellenar con un poco de crema de nubes. Con un descorazonador de manzanas hacemos un agujerito, sacamos la tapa, rellenamos con cuidado y volvemos a tapar.

Mientras podremos preparar nuestra deliciosa buttercream de merengue italiano. Para quien no le guste la crema de mantequilla es una opción perfecta y más ligera. ¡Yo desde luego la cambio desde ya!
Ponemos en un cazo a hervir  el azúcar y el agua y con un termómetro de cocina controlamos que la temperatura llegue a los 120ºC.
Mientras se calienta ponemos las claras a punto de nieve con ayuda de nuestra batidora de varillas. Una vez listo el almíbar vamos añadiendo poco a poco, sin prisa pero sin pausa, y SIN TOCAR LAS VARILLAS, por un ladito del bol nuestro almíbar a las claras montadas. He aquí la cuestión. Mi batidora empezó a hacer giros extraños y ruidos, pero al final salió. Y las varillas estaban enredadas en almíbar pero luego salió con un poco de agua fría. Cuando veáis que parece un merengue brillante ya sabréis que está listo. No ha sido para tanto!! Añadimos la crema de nubes al gusto ( yo le he puesto dos cucharadas para no pasarme...) y a decorar nuestros cupcakes.



Ahora mismo estoy pensando en zamparme uno para merendar con un té fresquito...y subirme a las nubes otra vez! espero no caerme! jaja

Os espero esta semana con nuevas recetas.





Besos,



miércoles, 5 de junio de 2013

Tarta de cumpleaños especial: Red Velvet ¿ vale reto?

Hola!!
después de contaros mi experiencia con el curso intensivo hoy ya tocaba receta ¿no?
El otro día tuvimos cumple en casa y aproveché para hacer una minitarta especial. Como no sabía por dónde decantarme decidí probar una muy especial: la terciopelo rojo o Red Velvet. Era el cumple de mi novio, así que la ocasión lo merecía ¿no creeis?
La tarta Red Velvet nunca la había hecho, una vez hice cupcakes Red Velvet que llevé al trabajo y a todos les gustó. Pero no conseguí el color rojo tan intenso que quería y quedaron como fucsias. O sea, moníiisimos!! pero no rojos... jaja
Pero esta vez sí!!! me hice con el famoso colorante Extrared de Sugarflair y salió rojo perfecto!!!!
Aprovechando que tenía que hacer mi receta número Dos para el Reto intenté hacer la receta de los cupcakes Red Velvet del libro en versión tarta ¿vale reto? yo creo que sí ¿ qué me decís chicas?


Quería probar si es posible adaptar una receta de cupcakes a una tarta. Y sí, sí se puede. La receta de doce cupcakes la adapté para un molde que debe ser aproximadamente de 14 cm, pero como tiene forma de corazón no os sabría decir exactamente. Y salieron tres pisos bien hermosos.

La textura es muy esponjosa y queda muy jugosa. El sabor no me acabó de convencer, no sé si es porque la receta en sí no me ha gustado, le notaba demasiado sabor a aceite, y como a química, un poco artificial...no sé... un regusto que no me acaba. Será por la receta?¿ seré yo?¿serán mis gustos?¿poco dulce? Si los habéis hecho me decís, porque tienen tanta fama que me sorprende que a mí no me acabe de convencer.
He visto otras recetas en otros blogs, unas con aceite, otras con mantequilla, será cuestión de ir probando hasta que de con la receta perfecta. La tarta de Bea tiene muy buena pinta también...será mi próximo objetivo...


De momento, y hasta sucesivas pruebas, os dejo la receta de Objetivo Cupcake en versión tarta.

Para la masa:
60 ml de aceite de oliva suave
160 g de azúcar
1 huevo
1 cucharada de cacao en polvo ( yo uso de la marca Valor y le puse media más)
Colorante Extra Red. Hasta que veáis que os gusta el color. Yo le puse dos cucharaditas añadidas poco a poco.

* Un pequeño inciso: hay otra recetas que no usan colorantes alimentarios y prefieren hacerlo de forma natural. Para conseguir el color rojo se usa remolacha que le da el mismo tono que con el colorante. La receta más buena que he visto es la de Sandra de La Receta de la Felicidad. Si no conocéis esta web os animo a descubrirla, es genial!! a mí me tiene enamoradita...Tiene la Red Velvet sin colorante, sólo con remolacha y tiene una pinta...

2 cucharaditas de extracto de vainilla al gusto ( yo le puse Vainilla de Madagascar)
125 ml de leche semidesnatada ( yo usé entera)
1 cucharadita de zumo de limón
150g de harina tamizada
Media cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de vinagre blanco

Para la cobertura:
Crema que queso y coco rallado para espolvorear.
120 g de mantequilla
300 g de icing sugar o en su defecto, glass o glacé
125 g de queso crema tipo Philadelphia
3 cucharadas de leche


Ponemos la leche en un vaso y le agregamos el zumo de limón. Ésto hará que nuestra leche se corte, consiguiendo el famoso buttermilk. Lo dejamos cinco o diez minutos reposar y que haga su efecto.
Mientras esperamos ponemos en el cuenco de la batidora el azúcar y el aceite y batimos para que se integren. Añadimos el huevo y la vainilla. Poco a poco vamos añadiendo la harina mezclada con el cacao y bajamos al mínimo la velocidad de la batidora. Añadimos la leche poco a poco.
En un vaso mezclamos el vinagre con el bicarbonato. Veréis que hace burbujas, en ese momento lo echáis la masa. Si os fijáis esta receta no lleva levadura, y este paso es el que hace que la masa suba y quede tan esponjosa. Una vez tengáis todo integrado es el momento de colorear nuestra masa. Batís hasta que esté toda roja y vertéis en el molde.

En mi caso el de tarta pero como ya os digo, se pueden poner en las cápsulas de cupcakes. Lo metemos en el horno a 180º. Mi tarta estuvo unos 50 minutos, pero eso depende mucho de cada horno. Pasados 40 min abrí para pinchar con un palillo hasta que salía limpio. Así sabemos cuándo está lista nuestra masa y no se nos queda cruda. Una vez listo, lo dejamos enfriar, primero en el molde, y luego lo paso a una rejilla para enfriar del todo. Si lo dejáis una noche reposar, lo envolvéis en un film y lo dejáis a temperatura ambiente. Al día siguiente estará perfecto y jugoso.


Para preparar la crema batimos todos los ingredientes en nuestra batidora hasta que adquiera consistencia de crema y cambie de color, pasando a ser muy blanca.
Cortamos con cuidado la tarta en tres capas, rellenamos de crema y tapamos. Cubrimos nuestra tarta con mas crema de queso repartiendo por toda la tarta. Dejamos en la nevera enfriar media hora.
Una vez fría, la volvemos a cubrir de una segunda capa y en mi caso, el toque final se lo di con coco rallado espolvoreado por toda la tarta.

Sólo nos quedará decorar nuestra mesa con la tarta, las bebidas, las velas de cumpleaños y todo lo que se os ocurra y os quede bonito! Para esta tarta hice una guirnalda yo misma porque las veía en otros blogs y me encanta el efecto! son tan festivas y quedan tan monas! yo cogí dos palitos de chupachups y les enrollé cinta alrededor de color. Corté triángulos de papel estampado y fui añadiéndolas al hilo de color. ¿ qué os parece?




Y el mejor paso de todos, la degustación!!! todo esfuerzo merece su recompensa así que...a zampar!
Si probáis a hacerla ya me contáis el resultado, si os gusta, si no, si la cambiaríais y si encuentro otra que me guste más os la cuento!!
Me despido por hoy, pero vuelvo muy prontito. Espero que os haya gustado!!

Un beso!


viernes, 12 de abril de 2013

Cake pops de vainilla

Hola chicos!!
hoy os traigo una receta sencilla y divertida pero no menos vistosa que las demás: los Cake Pops.
Por si lo nos conocéis, los cake pops, pop cakes o bizcobolas son bolitas de bizcocho que van mezcladas con crema y recubiertas de chocolate, ya sea negro, blanco, o de colores, que son los llamados Candy Melts. Van en un palito como si fueran un chupachups, y es como comerte un pedacito de tarta de un bocado. 

A mí me ha encantado el resultado, una vez intenté hacerlos sin mucho éxito, porque no dejé reposar el bizcocho y no conseguía hacer la bolita, se me desmigaba. El secreto es dejarlo reposar mínimo un día, y lo mejor es que puedes aprovechar los restos de un bizcocho que hayas preparado para hacerlos. Se puede congelar el bizcocho y sacarlo cuando los queramos hacer. Su origen es americano, y si queréis saber más acerca de los cake pops no debéis dejar de visitar la web de Bakerella. Tiene unas ideas!!!! Me encanta todo lo que hace esta mujer! qué manos tiene!!


Pues bien, como el otro día hice la mona de los Angry Birds y tuve que recortar la parte de arriba del bizcocho, me sobró tanto que no sabía qué hacer ( aparte de comerme una parte para desayunar con mi café con leche...)Y viendo el nuevo programa de Divinity, Cupcake Maniacs, Paula de Cream Bakery me dio la solución: cake pops!! Cómo no se me había ocurrido antes?? si están divinos y megadeliciosos!! sólo deciros que me salieron doce de un tirón y quedan dos que esta tarde caen seguro! Son una bomba!

El bizcocho es de vainilla, los he unido con la crema de merengue suizo que usé para la cobertura de la tarta, también de vainilla, y recubiertos de chocolate blanco. Están taaaaan buenos!!!!


Para el bizcocho, podéis utilizar cualquiera que os guste, aquí la imaginación al poder. Lo desmigáis bien con la batidora, bien con la mano o un rallador. Cuando lo tengáis desmigado, le vais añadiendo la crema, que puede ser mermelada, crema de mantequilla, nutella, leche condensada...de lo que se trata es de que se una con el bizcocho para poder darle forma. Lo ponéis en el frigo una media horita o una hora, hasta que veais que podéis hacer bolitas con la masa y aguanta la consistencia. Hacemos nuestras bolitas, como si hiciérais buñuelos más o menos. Deshacemos nuestro chocolate o candy melts siguiendo las instrucciones del envase ( al baño maría o en el micro). Metemos la punta del palito que vamos a usar en el choco y lo clavamos en nuestras bolitas. Así conseguimos que se quede pegado y al bañarlos no se nos caiga la bolita. Dejamos enfriar de nuevo. Una vez pegados, los tenemos que bañar en el choco. Lentamente lo introducimos en nuestro cuenco, lo bañamos girando y dejamos que caiga el exceso. Damos ligeros golpecitos en nuestra mano para que caiga ( nunca a la bolita, ya que si no podría caerse), ponemos en una superficie de porexpan clavaditos y a secar. Así con cada bolita. 


Si los queréis adornar, antes de que se sequen le podéis añadir perlitas, bolitas, cualquier adorno comestible que os guste. Yo los tengo conservados en la nevera porque ya empieza a hacer calor y ya se nota.

¿Qué os parece la idea? podéis soprender a quién queráis con estos bocaditos de felicidad! 
Os animo a hacerlos, están deliciosos!! 

Os gustan mis nuevos regalos?? libro de recetas y pie de tarta, no me digáis que no son monísimos????? Éstos son los regalos que os contaba el otro día de mis amigos, son geniales!!

Un besito y feliz fin de semana dulce!


domingo, 7 de abril de 2013

Mona de Pascua Angry Birds

¡Hola a tod@s!
hoy os traigo las fotos de la última mona que he hecho: Angry Birds!!



La verdad es que me ha gustado mucho el resultado porque con la cantidad de colores que lleva resulta muy llamativa y sobretodo la sorpresa que se va a llevar este peque cuando la reciba. Ese es el mejor premio a tanto trabajo!!



En este caso, la mona no es de chocolate como suele ser tradicionalmente, si no que es una base de bizcocho de vainilla, almíbar de vainilla como el de la tarta de Hello Kitty, pero relleno y cubierto con SMBC de vainilla.

¡Acierto seguro si no sabes qué sabor escoger porque está delicioso! Nada empalagoso y a todo el mundo le suele gustar.











Los pájaros están hechos con pasta de modelar que he ido haciendo con tiempo para que secaran bien. La cubierta del pastel está hecha con fondant, igual que las nubes, las letras y el tirachinas.





¡¡Todo en esta tarta es comestible!!



Espero que os guste y sobretodo a la familia de Adrià que me la encargó! 



¿ os gustan los Angry Birds?¿ qué os parece?


P.D: mis amigos me han hecho unos regalos especiales...próximamente los veréis por mi blog ;)


Besitos a tod@s y feliz y dulce semana!