Esta entrada es especial. Hoy es sábado y en principio no tocaba entrada hasta la semana que viene pero el otro día me vino a la cabeza el concurso que Mara en su blog estaba haciendo, en el que quería participar y por mi loca cabeza me di cuenta de que el día límite era hoy. Le dije que participaría si me daba tiempo, así que aquí estoy! Septiembre: tu mejor receta y fotografía.
Y menuda receta os traigo... no es una receta de tarta de chocolate con avellanas cualquiera no, es LA RECETA! madre mía...me he quedado sin palabras al probarla, muy sencilla de hacer y exquisita, digna de cualquier pastelería de nivel ( jaja! qué modesta estoy hoy, no?) Será que el chocolate se me ha subido a la cabeza!!
No en serio, es que está de muerte, juzgad vosotros por las fotos, el chocolate intenso, el ron que lo hace jugoso, junto con las avellanas caramelizadas, que crujen cuando muerdes el primer bocado..mmmmm...indescriptible, sólo os puedo decir: probadla!
Vamos con los ingredientes:
Dos huevos
60 gr de azúcar
100 gr de chocolate negro
75 gr de mantequilla derretida
8 g de harina
50 gr de avellanas tostadas en polvo
1 cucharada de ron
Pizca de sal
Para decorar usaremos chocolate deshecho, avellanas caramelizadas y toffee.
Para caramelizar las avellanas:
60 gr de azúcar
Un puñado de avellanas tostadas
Para el toffee:
Caramelos de toffee cortados a trocitos.
Qué recuerdos de niñez estos caramelos. Me recuerdan cuando era pequeña y mi padre traía siempre estos caramelos, unas chuches, un día a la semana, un premio, un día especial... esos caramelos que chupabas y se te quedaban pegados, con ese sabor dulce, cremoso, suave...como a dulce de leche...
Primero como siempre, precalentamos nuestro horno a 180º C.
En el cuenco de la batidora ponemos las yemas de huevo junto con el azúcar y batimos bien para integrarlos y formar una crema, de color claro.
Añadimos el chocolate deshecho al microondas o al baño maría y mezclamos. Añadimos la harina, las avellanas molidas, el ron y la mantequilla deshecha y lo integramos todo. Con cuidado y despacio.
Mientrastanto podemos montar las claras a punto de nieve con nuestra batidora de varillas. Una vez montadas las vamos integrando a nuestra masa con cuidado con una lengua pastelera con movimientos envolventes para evitar que no se nos baje demasiado la mezcla.
Este pastel no lleva levadura, por lo que no subirá en nuestro horno y la jugosidad y suavidad la conseguiremos con las claras a punto de nieve.
Lo introducimos en un molde cuadrado de unos 15 cm durante veinticinco minutos o media hora, dependiendo de vuestro horno, ya sabéis. Para ver si está hecho, podemos pinchar con un palillo y si sale limpio, ya está hecho.
Una vez listo, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar en el molde. Una vez frío lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Yo lo envuelvo en film a veces hasta en caliente, porque así conserva más la jugosidad y quedan concentrados los sabores. Siempre a temperatura ambiente.
Una vez frío, sólo nos queda decorar a nuestra manera. Derretimos chocolate y vertemos por encima...mucho chocolate por encima...
Para caramelizar las avellanas, ponemos el azúcar en un cazo y lo ponemos a fuego suave, removiendo con unas varillas para evitar que se pegue hasta conseguir un color tostado, y no se noten los grumos de azúcar. debe quedar líquido, sin grumos y tostadito, pero con cuidado de que no se os queme.
Pinchamos las avellanas en unos palillos y vamos metiéndolas en el cazo, dando vueltas hasta cubrirlas, sacudimos el exceso y ponemos a secar en un papel de horno.
Las colocamos en encima de nuestra tarta. Una a una. Fijáos qué contraste con el chocolate negro.
¿Queréis un trocito?
Con esta receta os dejo hasta la semana que viene, que paséis un dulce fin de semana!
Besos,
P.D: Os dejo el enlace del concurso por si le queréis echar un vistazo, además el blog de Mara es muy chulo, hace unas recetas de muerte, con unas fotos increíbles y ella es majísima!! os encantará su blog!





