Mostrando entradas con la etiqueta coco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coco. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de octubre de 2013

Tapioca con leche de coco y espuma de mango con crujiente de speculoos

Vaya título más largo para un vasito, ¿no? Si es que como dicen aquí, al pot petit hi ha la bona confitura, que quiere decir que en el bote pequeño está la buena confitura, aunque así traducido suene un poco raro...vamos, que lo mejor viene en bote pequeño!

Esta entrada de hoy es especial porque va dedicada a una compi que conocí hace ya casi seis meses y que está organizando un concurso de vasitos en su blog. Ya sé que nunca he hecho recetas en vasito, y que ésta es mi primera vez, pero la ocasión la merecía. Yo creo que muchos de vosotros al leer el título ya sabéis de qué va y para quién es, porque se han hecho megafamosas y está participando mucha gente. Ese jurado lo va a tener sumamente complicado porque hay unas recetas y unas fotos de nivelazo. Y yo le prometí que participaría, y como siempre, al final, pero llego.


La persona de la que os hablo es Eli, he tenido relación casi desde el principio de su blog, que descubrí un día por casualidad navegando por la red y me quedé, por sus explicaciones, por lo sencilla y sincera qué es y por sus recetas, tradicionales pero con un toque más moderno y creativo. Lo cierto es que Coulís de Limón son dos, Eli y Conchi, pero no he tenido el placer de conocer a Conchi aún, y es que además Eli y yo coincidimos hace muy poquito en el curso de fotografía de Luisa Morón que acabamos de terminar hace apenas una semana. Por cierto, os tengo que hacer una crónica de este curso algún día de éstos. Supongo que habréis notado diferencia en las fotos, aunque nos queda mucho por aprender le he sacado mucho jugo y he descubierto el arte de la fotografía, ahora mismo estoy indecisa en si me gusta más hacer una receta o las fotos, así he despertado otra vena creativa más que tenía escondida dentro de mí, y hago fotos a casi todo! Algunas de vosotras ya me habéis comentado que os gustan las fotos, y me hace mucha ilusión que os gusten, porque a mí me encanta, no hay color entre las primeras y las últimas, y espero ir subiendo el nivel poco a poco ^_^

Os dejo el enlace a su concurso por si queréis echar un vistazo a los participantes, los premios y el jurado de lujo:

La receta que se me ha ocurrido, después de tener en mente varias y descartar alguna por que visualmente no me gustaba es un postre típico thailandés reversionado a mi manera. Como muchos sabréis me encanta la comida internacional, y he probado muchas, aunque aquí, claro, ya me gustaría viajar un poco más y probarlo en los países de origen, pero mientras tanto me conformo con investigar por aquí, que muchas veces nos ofrecen lo mejor de su gastronomía en nuestro país y es un lujazo.
La comida thai es una de ellas. Utilizan mucho la leche de coco para cocinar, cosa que he descubierto a través de esta cocina, en sopas, en fideos, con pollo, para salsas y sobretodo en postres. Yo he probado las perlas de tapioca o perlas de Japón que se le llama, que es el almidón de la yuca que se utiliza para espesar salsas, en bebidas o postres, en restaurantes thais y en algún vietnamita. Se suele comer tibia o caliente junto con la leche de coco. Son unas bolitas gelatinosas que se funden con la leche de coco. Para contrastar lo suelen poner con helado de mango o mango a trocitos y el sabor me encanta. Si os gusta la leche de coco lo tenéis que probar, porque es una textura nueva, la leche de coco se concentra en cada uno de sus granos de tapioca y lo hace exquisito. Personalmente me gusta tibio y es muy sencillo de preparar en casa.


Y si lo queréis vestir de fiesta, como he hecho yo en este caso, podéis combinarlo con una espuma de mango y triunfaréis seguro.
La tapioca la podéis encontrar en los supermercados, aunque la que se usa para los postres son las perlas de Japón, que son más esféricas y grandes. Su elaboración es muy sencilla como os he comentado, vamos a ello.

Para cuatro vasitos como éstos necesitáis:
Tapioca o perlas de Tapioca
Azúcar
Leche de coco
Mango
3 claras de huevo
Galletas de speculoos


En un cazo ponemos a hervir la leche de coco, 250 ml. Una vez hierva añadimos dos cucharadas de azúcar y dos de tapioca. Tened en cuenta que cuanta más le echéis más espesa quedará la crema, yo prefiero que tenga un poco de leche y no quede tan espesa, pero eso va a gustos. Lo hervimos unos cinco minutos y listo. Lo ponemos en nuestros vasitos y dejamos entibiar.

Con la mitad de un mango bien hermoso y maduro hacemos un puré. Lo batimos en nuestra batidora y reservamos.

Montamos las claras a punto de nieve y añadimos una pizca de sal para que queden bien firmes. Tienen que hacer picos duros y al volcar el cuenco no deben caer fuera.
Añadimos poco a poco puré de mango sin dejar de batir hasta obtener una espuma. Reservamos un poco del puré para poner sobre la tapioca.

El montaje sería: una vez fría o tibia la tapioca quedará compacta, como si hubiérais echado gelatina, añadís una capita de puré de mango y encima con una manga pastelera o si tenéis sifón para los más avanzados, la espuma de mango. Yo no le he puesto azúcar a la espuma porque la leche de coco y el puré son bastante dulces, pero si queréis se le podría añadir una cucharadita mientras montáis las claras.
Con sifón quedaría más profesional, pero con este merengue de mango os quedará una textura esponjosa y muy parecida. or último, machacamos unas galletitas de speculoos y añadimos por encima. Le aportarán el contraste crujiente a nuestra presentación y un toque de color.


Decoráis como más os guste y a ¡comer!
Estoy segura de que os encantará esta receta, por su sencillez y vistosidad y por su textura al paladar. Animáos y contadme qué tal, y si tenéis invitados en casa se van caer de culo con este postre!



Un besazo,






miércoles, 5 de junio de 2013

Tarta de cumpleaños especial: Red Velvet ¿ vale reto?

Hola!!
después de contaros mi experiencia con el curso intensivo hoy ya tocaba receta ¿no?
El otro día tuvimos cumple en casa y aproveché para hacer una minitarta especial. Como no sabía por dónde decantarme decidí probar una muy especial: la terciopelo rojo o Red Velvet. Era el cumple de mi novio, así que la ocasión lo merecía ¿no creeis?
La tarta Red Velvet nunca la había hecho, una vez hice cupcakes Red Velvet que llevé al trabajo y a todos les gustó. Pero no conseguí el color rojo tan intenso que quería y quedaron como fucsias. O sea, moníiisimos!! pero no rojos... jaja
Pero esta vez sí!!! me hice con el famoso colorante Extrared de Sugarflair y salió rojo perfecto!!!!
Aprovechando que tenía que hacer mi receta número Dos para el Reto intenté hacer la receta de los cupcakes Red Velvet del libro en versión tarta ¿vale reto? yo creo que sí ¿ qué me decís chicas?


Quería probar si es posible adaptar una receta de cupcakes a una tarta. Y sí, sí se puede. La receta de doce cupcakes la adapté para un molde que debe ser aproximadamente de 14 cm, pero como tiene forma de corazón no os sabría decir exactamente. Y salieron tres pisos bien hermosos.

La textura es muy esponjosa y queda muy jugosa. El sabor no me acabó de convencer, no sé si es porque la receta en sí no me ha gustado, le notaba demasiado sabor a aceite, y como a química, un poco artificial...no sé... un regusto que no me acaba. Será por la receta?¿ seré yo?¿serán mis gustos?¿poco dulce? Si los habéis hecho me decís, porque tienen tanta fama que me sorprende que a mí no me acabe de convencer.
He visto otras recetas en otros blogs, unas con aceite, otras con mantequilla, será cuestión de ir probando hasta que de con la receta perfecta. La tarta de Bea tiene muy buena pinta también...será mi próximo objetivo...


De momento, y hasta sucesivas pruebas, os dejo la receta de Objetivo Cupcake en versión tarta.

Para la masa:
60 ml de aceite de oliva suave
160 g de azúcar
1 huevo
1 cucharada de cacao en polvo ( yo uso de la marca Valor y le puse media más)
Colorante Extra Red. Hasta que veáis que os gusta el color. Yo le puse dos cucharaditas añadidas poco a poco.

* Un pequeño inciso: hay otra recetas que no usan colorantes alimentarios y prefieren hacerlo de forma natural. Para conseguir el color rojo se usa remolacha que le da el mismo tono que con el colorante. La receta más buena que he visto es la de Sandra de La Receta de la Felicidad. Si no conocéis esta web os animo a descubrirla, es genial!! a mí me tiene enamoradita...Tiene la Red Velvet sin colorante, sólo con remolacha y tiene una pinta...

2 cucharaditas de extracto de vainilla al gusto ( yo le puse Vainilla de Madagascar)
125 ml de leche semidesnatada ( yo usé entera)
1 cucharadita de zumo de limón
150g de harina tamizada
Media cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de vinagre blanco

Para la cobertura:
Crema que queso y coco rallado para espolvorear.
120 g de mantequilla
300 g de icing sugar o en su defecto, glass o glacé
125 g de queso crema tipo Philadelphia
3 cucharadas de leche


Ponemos la leche en un vaso y le agregamos el zumo de limón. Ésto hará que nuestra leche se corte, consiguiendo el famoso buttermilk. Lo dejamos cinco o diez minutos reposar y que haga su efecto.
Mientras esperamos ponemos en el cuenco de la batidora el azúcar y el aceite y batimos para que se integren. Añadimos el huevo y la vainilla. Poco a poco vamos añadiendo la harina mezclada con el cacao y bajamos al mínimo la velocidad de la batidora. Añadimos la leche poco a poco.
En un vaso mezclamos el vinagre con el bicarbonato. Veréis que hace burbujas, en ese momento lo echáis la masa. Si os fijáis esta receta no lleva levadura, y este paso es el que hace que la masa suba y quede tan esponjosa. Una vez tengáis todo integrado es el momento de colorear nuestra masa. Batís hasta que esté toda roja y vertéis en el molde.

En mi caso el de tarta pero como ya os digo, se pueden poner en las cápsulas de cupcakes. Lo metemos en el horno a 180º. Mi tarta estuvo unos 50 minutos, pero eso depende mucho de cada horno. Pasados 40 min abrí para pinchar con un palillo hasta que salía limpio. Así sabemos cuándo está lista nuestra masa y no se nos queda cruda. Una vez listo, lo dejamos enfriar, primero en el molde, y luego lo paso a una rejilla para enfriar del todo. Si lo dejáis una noche reposar, lo envolvéis en un film y lo dejáis a temperatura ambiente. Al día siguiente estará perfecto y jugoso.


Para preparar la crema batimos todos los ingredientes en nuestra batidora hasta que adquiera consistencia de crema y cambie de color, pasando a ser muy blanca.
Cortamos con cuidado la tarta en tres capas, rellenamos de crema y tapamos. Cubrimos nuestra tarta con mas crema de queso repartiendo por toda la tarta. Dejamos en la nevera enfriar media hora.
Una vez fría, la volvemos a cubrir de una segunda capa y en mi caso, el toque final se lo di con coco rallado espolvoreado por toda la tarta.

Sólo nos quedará decorar nuestra mesa con la tarta, las bebidas, las velas de cumpleaños y todo lo que se os ocurra y os quede bonito! Para esta tarta hice una guirnalda yo misma porque las veía en otros blogs y me encanta el efecto! son tan festivas y quedan tan monas! yo cogí dos palitos de chupachups y les enrollé cinta alrededor de color. Corté triángulos de papel estampado y fui añadiéndolas al hilo de color. ¿ qué os parece?




Y el mejor paso de todos, la degustación!!! todo esfuerzo merece su recompensa así que...a zampar!
Si probáis a hacerla ya me contáis el resultado, si os gusta, si no, si la cambiaríais y si encuentro otra que me guste más os la cuento!!
Me despido por hoy, pero vuelvo muy prontito. Espero que os haya gustado!!

Un beso!