Hoy os traigo una receta salada para compensar tanto dulce.
No, no me he vuelto loca, a veces me gusta experimentar sabores, mezclar lo dulce con lo salado, el chocolate con la sal, el aceite con el azúcar (recuerdo las tostadas de aceite y azúcar que comía cuando iba de pequeña de vacaciones al pueblo, con el pan de máquina recién hecho, calentito, redondo y de color blanco...)
A veces los experimentos salen bien, y a veces salen mal...como una vez que eché sal al café con leche... bueno, eso no fue un experimento, fue un estropicio, para tirarlo vamos.
El otro día mismo hice berenjenas fritas, les eché sal gorda y como había probado en un bar durante unas vacaciones en Sevilla, un chorrito de miel... están de vicio... un contraste perfecto, de los que me gustan... eso sí, recordad pasarlas por harina antes de freirlas, sino sólo saben a aceite y acabaréis tirándolas ( ejem... otro de mis estropicios culinarios)
Pero bueno, en este caso no es un experimento de los malos, sino todo lo contrario. Perfectos para cualquier ocasión, ya sea un desayuno salado, un brunch, una cena informal para quedar bien con amigos o un picnic. ¡Reversionamos los cupcakes en versión salada!
¿Recordáis la cena de Sant Joan? ¿Aquella en la que preparé la coca de Sant Joan?
Pues ese mismo día, entre levado y levado de la masa de la coca y ya que tenía en horno encendido decidí aprovecharlo para hacer estos muffins ligeros.
* Ingredientes para 12 muffins:
- 280 gr de harina
- 2 cucharaditas de levadura
- Media cucharadita de bicarbonato
- 1 huevo
- 300 ml de yogur natural tipo griego o queso crema
- 4 cucharadas de mantequilla derretida
- 25 gr de queso rallado
- 200 gr de pavo ( o jamón serrano/jamón york/bacon)
- Un puerro picado
- 25 gr de cebollino
- Una pizca de sal. Yo usé una especial que me traje de un viaje que hice a Francia que lleva hierbas aromáticas y le da un toque muy especial.
* Procedimiento:
1. Ponemos a freir en una sartén con un poco de aceite de oliva suave el puerro a fuego lento durante un par de minutos. (Si los hacemos de bacon tendremos que sofreirlo también un poco antes de añadirlo a la mezcla).
2. Tamizamos como siempre los ingredientes secos: harina, levadura y bicarbonato.
3. Batimos el yogurt con el huevo y la mantequilla en un bol. Añadimos el queso, el cebollino, el puerro y la mitad del pavo y removemos para mezclar bien todos los ingredientes.
4. Añadimos la harina batiendo a velocidad baja hasta formar una masa homogénea.
5. Procedemos como con nuestros cupcakes. Ponemos papeles en el molde y rellenamos con la masa un poco más de las 2/3 partes.
En este caso como no vamos a decorar con crema por encima quedan mejor si suben un poco y hacen copete, pero eso va a gustos, así que id probando la forma y tamaño que más os guste. Si usamos molde de cupcakes saldrán de tamaño mediano, podemos optar por usar molde de muffins o madalenas y saldrán de un tamaño más grande. Como yo no dispongo de tantos moldes usé el de cupcakes, así a quién le apetezca puede repetir sin sentirse harto.
6. Le ponemos el pavo que nos ha sobrado por encima a modo de decoración y metemos al horno a 180º unos 20 minutos como siempre.
Podemos servirlos directamente salidos del horno o dejar enfriar y comerlos fríos. Personalmente me gustan más ni fríos del todo ni demasiado calientes, así se nota el queso fundido pero sin llegar a quemarnos el paladar!
Receta sana, sencilla y muy práctica ¿qué me decís?
A los que nos sois de dulces os va a encantar, a los niños también y con imaginación los podéis combinar con otras verduras y así aprovecháis para que se las coman!
Bon Appétit!
Besos salados,
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miércoles, 14 de agosto de 2013
viernes, 19 de abril de 2013
Cuccakes de zanahoria y almendras con queso crema
Hola chic@s!
después de las monas de pascua y los cake pops de choco y vainilla que os gustaron tanto os traigo una receta nueva, fresca y primaveral, ideal para una tarde de merienda con los amigos o para un desayuno especial.
Y vosotros os preguntaréis ¿zanahoria? que hace esta loca poniendo zanahoria en una receta dulce!
Pues para los que no lo conocéis, hay una tarta muy famosa que se llama Carrot Cake o Pastel de Zanahoria, cuya base son las zanahorias y la crema de queso y está de vicio! pero esa la dejaremos para más adelante.
Hoy os traigo unos pecaditos de zanahoria, en versión mini. Son muy fáciles de hacer y resulta muy rica la mezcla de las almendras, la zanahoria y la frescura de la crema de queso.
Para la masa necesitaremos:
2 huevos
Una pizca de sal
70 g de azúcar
100 g de almendra molida
1 cucharada de harina
75 g de zanahoria rallada
Para la cobertura de queso:
100 g de mantequilla a temperatura ambiente
150 g de queso crema
150 g de azúcar glass o icing sugar
Empezamos como siempre encendiendo el horno para calentarlo a 175º.
Separamos las claras de las yemas y nos ponemos a montar nuestras claras con las varillas y una pizca de sal. Vamos añadiendo el azúcar poco a poco mientras montamos las claras hasta conseguir un merengue. Sin dejar de batir añadimos las yemas una a una logrando una crema muy esponjosa.
Dejamos de batir y agregamos la harina, la almendra molida ( yo previamente las he tamizado juntas) y la ralladura de la zanahoria.
Movemos con una espátula suavemente para mezclarlo todo bien. Lo que queremos conseguir es que la mezcla sea esponjosa y no nos quede muy líquida.
Fijaos que no lleva levadura y por eso montamos las claras a punto de nieve. Ponemos nuestra mezcla en nuestras cápsulas. Al no llevar levadura no subirá la masa, con lo cual conseguiremos unos cuccakes planitos y perfectos para decorar.
Yo hice pruebas de medida y rellené hasta tres cuartas partes, la mitad de otra y casi hasta arriba otras. Las que más me gustaron fueron las que rellené hasta casi arriba porque se quedaron justo ahí. Pero eso va a gustos y depende del tamaño de vuestras cápsulas. Haced la prueba si queréis.
Las ponemos al horno como siempre, unos veinte minutos, según el horno. Una vez hechas, las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla aparte.
La crema es muy fácil de hacer. Mezclamos la mantequilla con el azúcar y ponemos a batir con la pala de nuestra batidora poco a poco y tapando para que no se nos llene la casa de polvo de azúcar. Añadimos el queso, que debe ser con materia grasa y no light y estar muy muy frío. Cuando veáis que tenéis una crema blanca, brillante y suave ya sabréis que está lista para decorar vuestros cucccakes.
Para la decoración he hecho margaritas con pasta de flores blanca que he pintado con polvos de color amarillo y verde para darle ese toque primaveral.
Las fotos están sacadas en mi terracita, que ya apetece salir fuera a aprovecharla!
Y eso es todo por hoy, espero que os haya gustado mucho, os animéis y me comentéis qué tal os ha ido. Y si os apetece podéis seguirnos en nuestro nuevo facebook, pinterest y en twitter!
¡Besitos a tod@s y feliz y dulce fin de semana!
después de las monas de pascua y los cake pops de choco y vainilla que os gustaron tanto os traigo una receta nueva, fresca y primaveral, ideal para una tarde de merienda con los amigos o para un desayuno especial.
Hoy os traigo unos pecaditos de zanahoria, en versión mini. Son muy fáciles de hacer y resulta muy rica la mezcla de las almendras, la zanahoria y la frescura de la crema de queso.
Para la masa necesitaremos:
2 huevos
Una pizca de sal
70 g de azúcar
100 g de almendra molida
1 cucharada de harina
75 g de zanahoria rallada
Para la cobertura de queso:
100 g de mantequilla a temperatura ambiente
150 g de queso crema
150 g de azúcar glass o icing sugar
Empezamos como siempre encendiendo el horno para calentarlo a 175º.
Separamos las claras de las yemas y nos ponemos a montar nuestras claras con las varillas y una pizca de sal. Vamos añadiendo el azúcar poco a poco mientras montamos las claras hasta conseguir un merengue. Sin dejar de batir añadimos las yemas una a una logrando una crema muy esponjosa.
Movemos con una espátula suavemente para mezclarlo todo bien. Lo que queremos conseguir es que la mezcla sea esponjosa y no nos quede muy líquida.
Fijaos que no lleva levadura y por eso montamos las claras a punto de nieve. Ponemos nuestra mezcla en nuestras cápsulas. Al no llevar levadura no subirá la masa, con lo cual conseguiremos unos cuccakes planitos y perfectos para decorar.
Yo hice pruebas de medida y rellené hasta tres cuartas partes, la mitad de otra y casi hasta arriba otras. Las que más me gustaron fueron las que rellené hasta casi arriba porque se quedaron justo ahí. Pero eso va a gustos y depende del tamaño de vuestras cápsulas. Haced la prueba si queréis.
Las ponemos al horno como siempre, unos veinte minutos, según el horno. Una vez hechas, las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla aparte.
La crema es muy fácil de hacer. Mezclamos la mantequilla con el azúcar y ponemos a batir con la pala de nuestra batidora poco a poco y tapando para que no se nos llene la casa de polvo de azúcar. Añadimos el queso, que debe ser con materia grasa y no light y estar muy muy frío. Cuando veáis que tenéis una crema blanca, brillante y suave ya sabréis que está lista para decorar vuestros cucccakes.
Para la decoración he hecho margaritas con pasta de flores blanca que he pintado con polvos de color amarillo y verde para darle ese toque primaveral.
Las fotos están sacadas en mi terracita, que ya apetece salir fuera a aprovecharla!
Y eso es todo por hoy, espero que os haya gustado mucho, os animéis y me comentéis qué tal os ha ido. Y si os apetece podéis seguirnos en nuestro nuevo facebook, pinterest y en twitter!
¡Besitos a tod@s y feliz y dulce fin de semana!
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